Análisis: Recursos estéticos (Kokoro)

 Figuras literarias dentro de la obra

• Comparación:

"Su confesión quedó suspendida en el aire, pesada, oscura. Me oprimía como una nube amenazadora." 

"Me sentía como si corriera hacia un precipicio y en el último  momento me detuviera a contemplar aquel abismo sin fondo."

"Aquella situación me tenía totalmente paralizado. Quizá  conozcas la sensación de cuando estás enfermo, postrado en la  cama y te sientes incapaz de mover los brazos o las piernas.  Así era como me sentía yo a pesar de que nadie a mi alrededor  parecía darse cuenta." 

"El miedo me hacía temblar. Como el viento gélido del  invierno que te atraviesa el cuerpo, se apoderó de mí la  intuición de que me encontraba caminando por el mismo  sendero que él."

• Personificación:

"Ella parecía más contenta, aunque más allá de la alegría  amenazaban nubes oscuras motivadas por la incomprensión.  Por mucho que me esforzara, esas nubes nunca se disiparían del todo."

"Pero en pleno verano el Emperador murió. El espíritu de Meiji que nació con él, murió también con él."

"Noté que me quedaba sin respiración. Mi corazón, que hasta entonces latía precipitado, se congeló."

"Mis ojos examinaban los cada vez más temblorosos caracteres en un desesperado intento por extraer de ellos algún sentido."

•Anáfora:

"Ese sentimiento terminó por despertar en mí la conciencia del pecado en el ser humano. Por eso visitaba la tumba de K todos los meses, por eso me ocupé de la madre de mi mujer hasta que murió, por eso decidí ser amable y cariñoso con mi esposa."

• Hipérbole:

"Ahora sí, ahora voy a abrirte mi corazón para verter mi sangre sobre ti. Me daré por satisfecho si cuando deje de latir, una nueva vida ha arraigado en tu pecho."

"Caminé un rato más, con un humor de perros. No me preocupaban ya el barro ni las salpicaduras en mi quimono. Y así regresé a casa." 


Descripción

•  Ambiente:

A medida que se desarrolla la historia hay muchos cambios de ambiente, pero la obra en sí ocurre en Tokio, Japón a finales de la era Meiji. Este periodo de la historia japonesa trajo consigo la modernización y occidentalización dentro de todo el país, la cual afectó significativamente a las generaciones futuras; este es un tema que se ve mencionado frecuentemente dentro de la historia y es una de las mayores diferencias entre el protagonista y su respetado Sensei.

• Sentimiento:

La novela está escrita de la forma tan característica de escribir de Sōseki, en la que cada acción, cada sentimiento se describe de manera tan sutil y delicada que, al menos personalmente, hace la lectura mucho más amena. Uno de los temas principales de la obra es la amistad que se construye entre el protagonista y Sensei, la cual se muestra como auténtica durante toda la novela, incluso después de que Sensei quitara su máscara de pasividad y revelara su tormentoso pasado a su mejor amigo.

• Personajes: 

Protagonista: El Protagonista es un joven universitario que, al estar la novela narrada en primera persona, nunca llegamos a saber su nombre —mas se refiere a sí mismo como Yo—.  Sabemos que desde el principio sintió una extraña atracción hacia el hombre al que acabaría refiriéndose como Sensei —la cual según él pudo haber sido percibida por el hombre mayor como un impulso juvenil— y se apegó a ese apodo durante toda la novela en lugar de revelar su nombre, pues la palabra Sensei venía a sus labios cada vez que lo recordaba y usar sus iniciales lo hacía sentir como si hubiese una gran distancia entre ellos. 

Si bien Yo es el protagonista, no se habla tanto directamente de él en la novela. Él mas bien cumple el rol de ser aquello que motiva a Sensei a salir levemente de la coraza de la que estaba escondido de la sociedad, a abrir un poco más su corazón a un joven y finalmente confesar acerca de ese pasado lleno de culpa y tormentos con los que había tenido que cargar durante tantos años.

Sensei: Sensei es descrito al inicio de la novela por Yo como un hombre totalmente común y corriente, pero que había algo en él que le hacia sentir que no era alguien sociable e incluso llegaba a hacerlo sentir algo intimidado.

A medida que la relación de ambos hombres se va estrechando, el protagonista es capaz de darse cuenta de un par de cosas de Sensei: como que es un hombre muy reservado acerca de su pasado y solo se limita a dar la información necesaria, que en sí su presencia es muy misteriosa y trata con indiferencia al resto de la humanidad, casi como si se discriminara a sí mismo de entre ellos.

La tercera parte de la novela, llamada "El testamento de Sensei" es indispensable para el desarrollo del mismo, puesto que es un carta escrita por el mismísimo Sensei para su mejor amigo —el protagonista— en la que finalmente cumple su promesa: revelar todo acerca de su pasado y juventud. De esta manera es como logramos comprender por completo al personaje de Sensei y por qué actúa de forma tan fría con cualquier otra persona que no esté dentro de su circulo de confianza —conformado únicamente por su esposa y tiempo después por Yo—.


Símbolos presentes

• La carta de Sensei: Probablemente el elemento físico más importante de la obra, representa la tercera y última parte de la novela. Gracias a la carta de Sensei es que se resuelven la mayoría de las incógnitas respecto a su persona, en la que expresa que su mayor propósito al contarle su historia al protagonista es que los demás puedan aprender algo tanto en lo bueno como en lo malo que le ha ocurrido, mas su única excepción dentro de quienes quiere que conozcan su historia es su esposa, pues no quiere que ella cargue con la misma culpa que cargó él en el pasado.

• La muerte del emperador Meiji: Otro de los elementos más importantes de la obra, principalmente para Sensei. La muerte del emperador Meiji pudo no haber sido un evento demasiado importante para la generación de jóvenes de la época, pero para aquellos que habían vivido la mayoría de su vida durante la era Meiji, la muerte de un líder y el posterior suicidio de su subordinado, el general Nogi, marcó un antes y después en la historia de Japón e incluso fue lo que "motivó" a Sensei a realizar aquello que llevaba tanto tiempo contemplando.


Contexto de recepción

Kokoro es probablemente la obra más famosa de Natsume Sōseki, y el autor en sí es muy relevante para la literatura japonesa —no por nada se refieren a él en Latinoamérica como el García Márquez de Japón—. La novela tuvo un impacto tan grande dentro de la sociedad de la época que rápidamente se convirtió en un clásico infaltable dentro de las listas de lecturas en las escuelas del país. Esto probablemente se deba a la inclusión de temas tan importantes para Japón como el fin de la era Meiji o el fallecimiento del emperador, que dejó a su muerte un país modernizado convertido en una de las principales potencias asiáticas. 



Comentarios